sábado, 13 de junio de 2009

ATARAXIA







Se denomina ataraxia a la disposición del ánimo propuesta por los epicúreos, estoicos y escépticos, gracias a la cual alcanzamos el equilibrio emocional, mediante la disminución de la intensidad de nuestras pasiones y deseos y la fortaleza del alma frente a la adversidad, y finalmente la felicidad, que es el fin de estas tres corrientes filosóficas. La ataraxia es, por tanto, tranquilidad, serenidad e imperturbabilidad en relación con el alma, la razón y los sentimientos.



NOMUNDO

Rabia que revienta en el corazón
Ojos clavados en el vacío
Cavaremos hacia el fuego
Con transgresiones fáciles
Con palabras baratas

Sentimientos bajo sospecha
Educaciones ciegas
Anorexia mental
Humanos robotizados
Robots humanizados
Tormenta de búsqueda
Creencias de latón
Esclavos de la libertad
Invisibles paredes

Mutilaremos significados
Negaremos mejor
Esta es la soledad del corredor de fondo
Este es el no mundo
Llénalo de no lagrimas

Trocito de, “Un burro ciego de alfalfa”, de mi amigo, asturiano, Santiago Bertault López. (Rémora)

martes, 9 de junio de 2009

¡¡MURCIA, QUÉ HERMOSA ERES!!


Hoy, 9 de junio, es el día de la Comunidad Autónoma de Murcia y, por lo tanto, los murcianos estamos de fiesta.
Como no podía ser de otro modo hoy toca homenaje a esta hermosa tierra que es la mía y la vuestra, por supuesto.

Imagino que todos conocéis el eslogan de la tierra, más que nada, por las retransmisiones televisivas que, de alguna manera, han hecho que Murcia sea conocida en gran parte del territorio nacional.
Pues bien, este eslogan, no es sólo eso. Lo que proclama es cierto. Claro está que viniendo de una murciana,... ¿qué se puede esperar? pero, en serio, os lo digo: Toda Murcia es hermosa y todo aquel que la visita se enamora de la tierra y de las gentes. Por algo será, no? :)

MURCIA.....FELICIDADES!!!!!!

Hay un precioso y extenso poema de Zorrilla que se titula "De Murcia al cielo" (no sólo de Madrid se va al cielo ;), con permiso de los madrileños) que cuenta cómo un ángel de Alá se queda encandilado con una huertana murciana, hasta tal punto que el dios musulmán la hace custodia de las puertas del reino de los cielos:



–¿Qué era lo verde?
–Murcia.
–¿Por qué tardaste tanto?
–Porque olvidé las horas y mi misión allí.
–¿Pues qué hay allí?
–Otra gloria.


Y hay cábilas y tribus de las de Murcia oriundas,
hoy día vagabundas por Fez y por Tlemzén
que creen que no es el ángel, sino la hurí murciana
quien abrirá a sus almas las puertas del Edén.

sábado, 6 de junio de 2009

GRACIAS POR EL PREMIO



Y ya van dos!!!!

Quiero agradecer enormemente la concesión de este premio por parte del blog MITOLOGÍA, ARTE Y DESCUBRIMIENTOS ARQUEOLÓGICOS.

Si fue una sorpresa que me concedieran el primero, imaginaos con este segundo!!
Sé que ahora me toca a mí concederlos a otros blogs pero, con el permiso de las dos damas que me han agasajado con tan preciosos regalos, esperaré un poco para otorgarlos ya que, al estar poco tiempo por estos lares, no conozco aún muchos blogs y la mayoría de los que conozco ya han sido galardonados.

Así que, señoras, con vuestro permiso, los concederé más adelante.
Muchísimas gracias, otra vez, por el honor.

viernes, 5 de junio de 2009

MUJERES CONDENADAS




Como bestias inmóviles tumbadas en la arena,
vuelven sus ojos hacia el oceánico horizonte,
y sus pies que se buscan y sus manos unidas,
tienen dulces caídas y temblores amargos.

Las unas, corazones que aman las confidencias,
en el fondo del bosque donde el arroyo canta,
deletrean el amor de su pubertad tímida,
y marcan en el tronco a los árboles tiernos;

Las otras, como hermanas, andan graves y lentas,
a través de las peñas llenas de apariciones,
donde San Antonio vio surgir como la lava
aquellas tentaciones con los senos desnudos;

Y las hay, que a la luz de líquidas resinas,
en el hueco ya mudo de los antros paganos,
te llaman en auxilio de su aulladora fiebre.
¡Oh Baco, que adormeces todas las inquietudes!

Y otras, cuyas gargantas lucen escapularios,
que, un látigo ocultando bajo sus largas ropas,
mezclan en las sombrías y solitarias noches,
la espuma del placer con el llanto del suplicio.

Oh vírgenes, oh monstruos, oh demonios, oh mártires,
de toda realidad desdeñosos espíritus,
ansiosas de infinito, devotas, vampiresas,
ya crispadas de gritos, ya deshechas en llanto.

Vosotras, a quien mi alma persiguió en tal infierno,
¡hermanas mías!, os amo y os tengo compasión,
por vuestras penas sordas, vuestra insaciable sed
y las urnas de amor que vuestro pecho encierra.


Charles Baudelaire.

jueves, 4 de junio de 2009

SOBRE LOS 40 AÑOS...





Ni vamos de vuelta de ningún sitio,
ni hemos llegado tarde a ninguna parte.
Se va llenando el pozo de los
recuerdos y la experiencia,
aún, esta por llegar.

Las metas son sueños
que se viven sin tocar lo
tangible.

Se descubre que las matemáticas
no es una ciencia exacta y que
uno más uno casi nunca suman dos.

Que no hay que morir para subir
al cielo por qué al darnos a la
mujer, Dios nos trajo el Edén,
el pecado y muchas cosas más.
Y cuando se apaga la luz con
sus jaquecas, ellas, te dejan a
dos velas.

Que nunca esperes más de lo que
tú das. Dalo todo por nada y serás
más feliz.

Que el usted que te dice
el joven que te pregunta,
presenta un muro infranqueable.

El tiempo pasa con huella,
mira a tus hijos y en el
espejo verás tu reflejo.

La vida se reduce a pequeños
momentos y la línea entre el
allá y el acá es muy fina. Cuida
tus pasos.


José Lor.


Dedicado a mi hermano, Roberto, en su 40 cumpleaños.

FELICIDADES, GORDO!!!

En otro orden de cosas:


GRACIAS POR EL PREMIO!!!!







Llevo muy poquitos días por aquí y ya me han concedido un premio!!!!

A esto lo llamo yo llegar y besar el santo, jijijijijijijijiji

Muchísimas gracias, MADAME MINUET del blog EN LA CORTE DEL REY SOL.

Ha sido, como ya os dije ayer, todo un honor y una, muy agradable, sorpresa.

Espero que las entradas que vayan apareciendo en este blog, sigan siendo de vuestro agrado.

Gracias, gracias, gracias por el Girasol Sonriente.




Pepa.







miércoles, 3 de junio de 2009

CALEFACCIÓN CENTRAL

Sucede que María le dijo que no. Que a pesar del vestido y las apariencias, si estaba sola en aquella fiesta, alguien guardaba su lugar en la cama de alguna ciudad extranjera. En fin, que “no”, pero lo dijo tarde, demasiado tarde, y Pablo creyó, como es común, parece ser, en estos tiempos, que aquello era un asunto de alta traición en toda regla. Y es que si una mujer acude sola a cualquier “emplazamiento” (con alevosía, si el motivo es festivo), algo anda buscando. Si además fuma o bebe de un modo determinado, la cosa se complica, y no digamos ya, si a la hora de bailar se contonea con un cierto “tonito” al modo de ver masculino, un tanto guerrero (que por otra parte es el mismo que ella emplea en su casa cuando a solas escucha esa salsita que tanto le gusta, o cuando le enseña a su sobrino Luismi como no caer en el más absoluto ridículo, o al menos, mantenerse dignamente cuando le llegue el momento de lucir y menear esqueleto), pues bien, todo parece indicar que la chica está sedienta.

Pablo, deja a un lado la parte superior de su cuerpo para abandonarse a la parte más inferior del mismo (en todos los sentidos) y ataca, horas antes del conflictivo “no”, a la hembra en cuestión. Repite la operación varias veces, porque el vestido de ella así lo requiere. Ella, por su parte, que sólo ha venido a pasar un rato para olvidarse de que Javier viaja, en estos momentos, rumbo a París, y tras la plúmbea insistencia de sus amigas, ofrece su sonrisa a Pablo, y contesta a sus preguntas amablemente.

Procura ser agradable, por cortesía.
Pablo toma la cortesía por incitación al acoso y ante tal situación, pone todo su empeño, superior, inferior, e intermedio, en llevarse al huerto a este vestido corpóreo que es María esta noche.

Se acerca a la barra para pedir unas copas, a ver si con el alcohol la chica le va facilitando la entrada triunfal en el paraíso que desde el principio ella ha anunciado ostentosamente por medio de muy diferentes y luminosas señales.

En un momento de debilidad, recurre a otros miembros de la manada para intercambiar iniciativas. Pablo se refiere a la agradable e incauta María en términos de “calefacción central”, lo cual anima a más participantes a intentar llevar a cabo la ardua tarea que supone esta chica indefinida de altas temperaturas. Pablo le cede el turno a Juan, Juan a Pedro, Pedro a Manuel, Manuel a Luis, Luis a Santos, éste al siguiente (de quien no se conoce ni el nombre) y el proceso continúa hasta altas horas de la madrugada.

A las 6, Pablo toma las riendas, la agarra del brazo y con todas las escasas buenas maneras que le quedan tras tan fatigosa tarea la invita, no muy amablemente, a refugiarse (ambos) en un lugar más tranquilo. María responde un “NO” sonoro y preciso que enfría considerablemente las fervientes ilusiones de las respectivas partes inferiores de los allí presentes.
Pablo se enfurece y no entiende nada, porque, él, tan sólo ha seguido las instrucciones que ella le ha dado.
María se queda simplemente perpleja por tamaño malentendido.


Ser agradable puede provocar ciertos desórdenes en el ecosistema varonil, cuyas consecuencias son del todo impredecibles.

Ana Vega.

martes, 2 de junio de 2009

LAS REGLAS DEL JUEGO


Se lo había dicho muchas veces. Ellos no se merecían que les estuvieran haciendo aquello. Sin embargo, se justificaban pensando que, al no haber amor, la traición no era tal.
Una tarde por semana, durante más de dos años, se encontraban en un lugar discreto y dejaban volar su pasión. No había nada más que sexo y eso era lo único que querían. No buscaban más. Pequeñas conversaciones insustanciales y rápidamente a por lo que habían ido a buscar. Desde dentro de sus estómagos, nacía un fuego que urgían apagar. Sus bocas se buscaban. Sus lenguas se encontraban. Sus manos, brazos y piernas se deslizaban por sus cuerpos en abrazos interminables. En eso consistía el juego. En ningún momento se plantearon que pudieran surgir los sentimientos y así seguían, semana tras semana, apagando en el otro el fuego que les nacía de dentro nada más mirarse. Pero en ella, la llamita del amor empezó a prender. Empezó disimulando lo que sentía y se engañaba pensando que no era así, que sólo le atraía sexualmente. No tenían nada en común, ni los mismos gustos, ni las mismas inquietudes, ni pasión por las mismas cosas. Ni siquiera era el tipo de hombre que le gustara físicamente. Sólo era calentura del uno por el otro, pero, pasados unos meses, la cosa cambió. Ella ya no se conformaba con un encuentro semanal. No era suficiente, quería más. Una tarde, en una de esas conversaciones vacuas que solían tener, se armó de valor y le confesó que se había enamorado, que no había respetado las reglas del juego. Se sorprendió de la expresión de su cara. No parecía estar enfadado, ni siquiera extrañado, todo lo contrario. La miró con ternura, le sonrió, le besó los labios y sin decir adiós, se marchó.
Nunca más volvieron a verse.

Pepa Chacón.